¿Recuerdas que querías ser Narciso?

Pequeña estrábica,
tú no te preocupes;
contempla el mundo y rompe los espejos.

(De Ángel González)

El mapa de Finlandia es un jamón

No puedo evitarlo: es verlo, cuando hojeo los diarios sin entender absolutamente nada (excepto las imágenes: es asombroso el poder que tienen) o cuando consulto la predicción meteorológica (siempre más optimista de lo que debería), es ver el mapa, como digo, su silueta, e igual que si estuviera ante un test de Rorschach, me viene a la cabeza, simple y llanamente, el jamón o la paletilla que cada año aparece en la cesta de Navidad y que pasa unos días majestuoso en la despensa y luego todavía más majestuoso en el plato y en nuestros sibaritas estómagos y es que no se puede aguantar de lo bueno que está. Casi puedo oler, en el mapa de Finlandia, ese aroma tan característico del jamón, esa promesa, salada y umami, que se instala en la casa, en la atmósfera, en las páginas de estos periódicos finlandeses, indescifrables y absurdos, que si no fuera por el poco pudor que aún me queda, bien que lamería, para intentar rescatar esa forma bellotera del mapa de Finlandia.

O quizás lo que me pasa es que, simple y llanamente, siento una morriña que no se puede aguantar.

Juliet, naked


Joder, me encanta Nick Hornby. Me he terminado hace poco su última novela, la cual, si no me equivoco, aún no ha sido traducida al español. Se titula Juliet, naked. La compré en el aeropuerto, a la vuelta de un viaje a Irlanda que hicimos Chencho y yo para visitar a mi prima. Bastante Hornby, por cierto.

La novela, como otras del mismo autor, aborda las vidas de varios personajes que, por alguna circunstancia casual, se entrecruzan y acaban fusionándose. En este caso, son un músico norteamericano, retirado desde hace más de 20 años, uno de los pocos fans que le quedan (el cual profesa una desaforada devoción por su ídolo) y la chica de este, una infeliz encargada de museo.

Lo que más me ha gustado del libro ha sido su ironía, su ritmo y su ternura: si bien los personajes no son precisamente modélicos, los lectores podemos sentirnos identificados fácilmente con la mayoría de sus acciones y decisiones. En serio, acabo de terminarlo y sólo puedo recomendar su lectura. No he leído todos los libros de Hornby, pero por ahora este, junto a A long way down (titulado aquí como En picado) es mi favorito. De todos modos, se supone que High fidelity (Alta fidelidad) es también deliciosa: no tardaré en hincarle el diente. ¡Ñam!

Caca


Compañera escatológica e infatibagle. Bisílaba y cacofónica. Sus dos hemisferios, que son el mismo repetido, evocan esa lealtad tan auténtica, esa presencia suya desde que somos críos (y la madre nos separa de ella con cariño y cuidado), hasta cuando somos mayores (y tal vez también necesitados de cariño y de cuidados). Pocas cosas hay tan persistentes: tal vez solo la sombra y la mentira. Estamos con ella en los momentos más íntimos, pero su universalidad no basta para que nos atrevamos a pasearla más allá de la puerta del aseo. Lo impregna todo, quizás porque es también metáfora del tiempo, y no en vano coloniza las cacatúas, el cacao, los cacahuetes y hasta Caracas. La prefiero sobre «mierda», por mucho que al pronunciar esta, como dice el padre del Granjero, se nos llene toda la boca. Es terrenal, terca y despiadada. No perdona al sacerdote, a la bruja, al rey ni al poeta. Y es contraseña de lo prohibido: por eso la invocan los padres cuando los niños, hambrientos de mundo, saborear quieren algo políticamente incorrecto.

Una rosa blanca para todos

"White Rose", de Dosbears

Cultivo una rosa blanca
en julio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo
cardo ni ortiga cultivo:
cultivo una rosa blanca.

(De José Martí)